Impresoras 3D: ¿Se adapta a mis necesidades?

El auge de la tecnología 3D ha dado lugar a múltiples ofertas de impresoras 3D de sobremesa a unos precios asequibles, posibilitando a empresas, profesionales y usuarios particulares el acceso a esta tecnología.

Si estás interesado en trabajar con una de estas máquinas y te planteas la adquisición de una de ellas, en este post te vamos a ofrecer una serie de preguntas que te debes de hacer antes de que te decidas que modelo adquirir.

¿Sencillez o flexibilidad?

En el mercado podemos encontrar dos familias de impresora 3D de sobremesa: Las basadas en sistemas de código abierto y las de tecnologías patentadas. Las de código abierto están basadas en tecnología “Reprap” o similar. Estas impresoras son más complejas de utilizar, pero a cambio ofrecen una gran flexibilidad de forma puedes controlar todos los parámetros, lo que te ofrece un gran abanico de posibilidades, pero no es fácil configurar la impresora para que los resultados sean plenamente satisfactorios. Por norma general son más económicas, si además las adquieres desmontadas, su precio será aún más barato, aunque te advertimos que su montaje no es tarea fácil.

Por otro lado tenemos las impresoras “ready to print”, estas están más enfocadas al usuario no experto. Garantizan una impresión de calidad y que la experiencia de imprimir correctamente sea lo más sencilla posible. Son más resistentes y sobre todo presentan un manejo más fácil. El problema es que solo te permite controlar los parámetros básicos de la impresora, lo cual limita tus posibilidades.

¿Qué materiales utiliza?

Hay muchos materiales con los que imprimir, pero los más utilizados son ABS y PLA. El material PLA es ecológico y está formulado a partir de maíz, pero es más difícil de trabajar una vez realizada la pieza (pintar, ajustar, limar…) y tiene el inconveniente que se degrada con el paso del tiempo. El límite del tamaño de la pieza a imprimir lo marca la impresora ya que es difícil pegar las piezas entre sí.

El material ABS es un material derivado del plástico. No es ecológico pero al contrario que el anterior se puede reciclar y reutilizar, y su tratamiento posterior es más fácil. Las impresora que trabajan con ABS, al poderse pegar las piezas, pueden ser más pequeñas. Un detalle importante a tener en cuenta es que las impresoras que pueden trabajar con ABS también pueden trabajar con PLA; pero no ocurre lo mismo a la inversa, en una impresora con PLA, no se puede utilizar ABS. Es importante tener en cuenta que hay impresoras que pueden trabajar con material consumible de cualquier fabricante, pero otras solo funcionan con el material adecuado a la máquina, esto obliga a comprar material original de la marca de la impresora, con el consiguiente encarecimiento del material.

¿Qué software utiliza?

El software proporcionado por los fabricantes de las impresoras no sirve para diseñar, para eso utilizaremos los programas de diseño. La función de ese software es básicamente la de preparar la pieza para imprimir. Permitir seleccionar la posición del objeto, la velocidad o la densidad de impresión, entre otros parámetros. Es importante que te informes sobre el software que utiliza antes de decidirte por un determinado modelo. Te recomiendo que te informes sobre el software de impresión que lleva la máquina, los hay muy complejos y también muy sencillos. El más adecuado será el que se adapte más a tus conocimientos y necesidades.

¿Necesito precisión o detalle?

Hay muchos factores que influyen en la calidad de impresión. Lo más importante en cualquier impresora es que los tres ejes X, Y, Z estén correctamente alineados. También es importante la resolución, a partir de una resolución de 0.20mm las diferencias son poco perceptibles. Es fundamental que la plataforma esté completamente nivelada al imprimir, algunos fabricantes incorporan la función de autocalibrado, lo que ayudará a un buen resultado final.

¿Brinda soporte técnico?

Es importante que el fabricante incluya un servicio técnico donde puedas hacer cualquier consulta ante cualquier duda o problema. Por ley, el fabricante está obligado a ofrecer 2 años de garantía, aunque algunos fabricantes incluyen garantía completa (transporte, piezas y reparación).

¿Hace ruido?

El proceso de fundir y extruir un filamento y depositarlo capa por capa no es tan silencioso como cuando se imprime una hoja de papel. Las impresoras 3D de sobremesa se utilizan sobre todo en el hogar o en la oficina, por lo que es relevante el nivel de ruido que genera al imprimir. Hay piezas que pueden tardar mucho tiempo en imprimirse por lo que se suelen dejar imprimiendo durante la noche, de forma que si la vas a utilizar en casa lo olvides tener en cuenta este apartado.

Después de haber valorado todas estas cuestiones, ya estás listo para seleccionar la impresora 3D que se adapte a tus necesidades. Espero que la disfrutes y logres sacar todo el partido de tu nueva adquisición.

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